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martes, 22 de enero de 2019

Aprendiendo a estar sola






El día de Navidad estuve viendo una vez más la película “No me digas solterona” y de casualidad también encontré el capítulo de una serie sobre una chica soltera que buscaba el amor, mientras su mamá le decía “ya puse el santo de cabeza y algo tendrá que hacer”. Tomando el título de la película me pregunto, ¿tan feo es ser soltera?, ¿es más bonito por elección? , ¿es en realidad un tiempo que se disfruta?
Pues como todo en la vida, cada etapa depende de cómo la quieras enfrentar. A todos nos duele que nos abandonen, es normal el sufrimiento, pero cuando eso pasa hay un momento en el que abrazas tu soledad y le das la bienvenida, ¿cómo qué no?. A todos nos han dejado, y probablemente también hemos dejado, las cosas del corazón son así. Pero si aprendes a amar tu soledad, créeme que será difícil volver a dejarla. Eso fue lo que me pasó por algún tiempo, no quería perder esa independencia que tanto me costó conseguir (aún la tengo y me encanta), y por momentos sentía que podía verse amenazada si decidía iniciar algo sentimental.
Volviendo al tema de la película. ¿Qué nos espera en soledad? ¿Sabes estar solo? o solo lo evitas mientras terminas con alguien e inicias otra relación. En la película se ve como la protagonista hace lo primero que dicta “el clan de amigas”, salir a buscar otros hombres, y que todos sepan que no perdiste, que eres fuerte y sales adelante, pero lo que realmente buscaba era ocupar su vida entregando “su amor” a una nueva persona. Ósea no tenía otros proyectos, otros ideales, otras cosas qué hacer, al parecer no, ella trabajaba y tenía una relación con él.
Si está bien o no, eso es de cada uno, el punto para mí ¿es difícil ser un solitario en esta sociedad? Si te quitan a tu pareja, ¿sabes hacer algo más? ¿algo que te guste? ¿algo que ames? Yo creo que sí, a todos nos apasiona algo, el problema es que la gente espera una decepción o un abandono para mirar al lado, y decir “oye eso era bonito no” y aquí viene otra pregunta: ¿dejaste de hacer algo que te gusta?, siempre puedes hacerlo, siempre hay tiempo, lo demás son excusas. 
Además de conocer gente con tu misma afición, puedes profundizar más en el tema, tener más amigos y crear nuevas conexiones que te harán crecer como persona. Cuando llevé el taller de Guion de cine hace unos años, creo que ni hablaba por vergüenza, y al final terminamos haciendo un grupo de gente que le encanta hablar de directores, escenas, presupuestos y que a veces se toman unas chelas para conversar de eso, y realmente es genial.
De otro lado, si empiezas a hacer cosas solo probablemente la gente te mire, o murmure, me ha pasado, que me siento en una heladería a leer algo y veo que me miran, actualmente no me importa, pero ¿por qué nuestra sociedad nos mira como niños abandonados cuando queremos estar solos?
Porque a las mujeres nos dicen “te vas a quedar solterona”, o “ya estás en edad de casarte”, es la sociedad la que desde chicos nos advierte de “la soledad” como un enemigo al que no queremos dejar entrar en nuestra vida ¿se es más feliz en pareja? La ciencia dice que no tanto, la amistad es realmente LA FELICIDAD. “En el 2002 un estudio en la Universidad de Illinois descubrió que la felicidad y el bienestar se relacionan sobre todo con la amistad. Este es precisamente esa dimensión de la que disfrutan en mayor grado las personas que no tienen o eligen no tener pareja”.
Así que si alguien te manda estar en pareja, rebélate porque nadie debe decirnos qué hacer o de qué forma, abraza tu soledad y empieza a crecer.

Cuestión de soledad

La soledad existe, y también tiene formas. Descubrí que existen dos tipos de soledad: física y emocional. La física obviamente es el hecho de no tener compañía alrededor y la emocional es mucho más fuerte. Y claro que te ha pasado, que estás en un lugar lleno de gente pero realmente te sientes más solo que nunca, esa es la soledad emocional. Normalmente pasa, como en el caso de la película, ella aún se sentía abandonada así saliera con un chico guapo, ese vacío no había pasado.
Es tan cierto, que a veces nuestras conversaciones son Hola, ¿cómo estás?, solemos decir todo bien pero realmente, ¿está bien?, quizá es muy profundo pensar en eso, pero confío en que en la medida que estemos solos y nos conozcamos más a nosotros mismos, podremos establecer mejores relaciones con el entorno, apreciar esos momentos en soledad nos dará mejores momentos con los demás.
¿Se animan a probar? Yo me animé con el cine, luego con un café, y luego me fui a Brasil. Les contaré en un próximo post que miedos vencí para tomar el avión y viajar SOLA, dio miedo, pero lo hice con miedo. ¿Qué cosas con miedo pueden hacer? Son muchas y están esperando por nosotros.

viernes, 4 de enero de 2019

¿El anillo para cuándo?




La vida y las relaciones sentimentales en los 20 es complicada, hay desengaños, aventuras, y entonces sufres, te preguntas ¿qué hice mal?, ¿encontraré al hombre de mis sueños? y por ahí con emociones y tristezas, sigues el camino. Pero si llegas a los 30, ¡empieza el conflicto!, porque TODO EL MUNDO (excepto honrosas excepciones) te harán saber y sentir que tienes que empezar los preparativos de la boda, o en el mejor de los casos ¿cuándo el anillo de compromiso? Y no diré que pasa si te ven soltera, porque los comentarios son de otro tipo.

El tema del matrimonio tiene miles de cosas para escribir, pero ahora solo hablaré del anillo de compromiso, he visto fotos, y comentarios con mucha ilusión de alguien que dice “me pidieron”, obviamente “matrimonio”, pero también he observado que mientras para algunas chicas es toda una bendición, para otras es un tema espinoso o más bien “una esperanza”, de que algún día el vestido blanco se acercará a ellas.

¿Qué ganamos?
No recuerdo en qué momento empecé a cuestionarme lo de las pedidas de mano y el anillo de compromiso, a mí no me provoca, llámenle justicia o feminismo si quieren, pero siempre he pensado que debe ser igual para los dos. Así que no necesito que él me pida la mano, si nos queremos casar. ¿Será una decisión de dos no? Así que si no compro un anillo para él, tampoco quiero uno para mí.



Al respecto encontré una opinión feminista (y que me hizo sentir identificada): “Llevar un anillo de compromiso va en contra del feminismo y en contra de ser mujer. El anillo es un símbolo de una cantidad de cosas que son completamente contrarias al ideal de la mujer independiente y autónoma capaz de resolverse su propia vida. Es un símbolo de pertenencia a otra persona”.  La periodista ha sido criticada y ha generado polémica, por cuestionar una “tradición” y acusada de “feminista resentida” y creo que solo ha expresado su punto de vista.

Sin embargo, aunque muchas no lo digan he notado una especie de sentimiento de superioridad femenina (no en todos los casos) relacionado al éxito amoroso al publicar las fotos de ese hermoso anillo, que diamante o no, genera muchos likes y mensajes de tipo “ya era hora, que bueno por ustedes”. O la frase “a mi amiga ya la pidieron, y a mi nada”, y empieza el comparativo femenino más loco que se haya podido ver. Yo no lo concibo así, me encanta que la gente se ame, pero cuando me preguntan ¿qué tipo de anillo le dieron? o ¿era un diamante?, la verdad no sé nada de joyas y no siento que sea mi tema evaluar cuánto gastó el novio en ese regalo.  También aclaro, que respeto su uso porque tengo muchas amigas que disfrutan ser novias y tener el anillo, y que se van a casar como dicen que manda la ley.

Si vamos a un punto mucho más crítico, aparece mi fantasma macho del príncipe de Disney que rescata a la princesa de esa horrible soltería que le espera, si él no la elige para ser su esposa. Creo que por ahí va mi poco cariño al anillo de compromiso, siempre me he sentido un poco rebelde con las “tradiciones sociales”.

Un poco de historia y publicidad.

Entonces voy al punto, ¿realmente que significa el anillo? ¿De dónde vino? ¿Por qué lo quiero? ¿Por qué él regala el anillo? ¿y ella que da? Alguna vez, ¿lo preguntaron? Hice mi pequeña investigación y encontré datos interesantes.

La cosa es así: “Fueron los antiguos egipcios los primeros que comenzaron esta costumbre. Eran los hombres quienes entregaban dichos anillos a sus mujeres como señal de confianza; de esta manera confiaban en que serían buenas esposas y amas de casa”.  Siguieron luego los griegos, los romanos donde incluso entregaban el anillo a los padres de la novia que era la única forma de poder solicitar matrimonio con una mujer. Hasta ese momento los anillos no eran precisamente diamantes como ahora se acostumbra, los hombres regalaban lavadoras, cocinas a sus novias, entonces la publicidad hizo lo suyo.

En 1938 la agencia Ayer sugirió reforzar la relación entre esta piedra preciosa y el amor, equiparando su pureza y su durabilidad: si el novio quería convencer a la novia de que su amor era puro y duradero, tenía que escoger una piedra pura y duradera, y éste era el diamante. “A Diamond IsForever” significaba que su amor también era para siempre.” 

Desde ese momento Frances Gerety, publicista creadora del slogan lo convirtió en el más famoso del mundo, ya que 25 años después se siguió usando para los anuncios de la empresa. Los diamantes se usaron en películas y la venta aumentó 55% en Estados Unidos, aún ahora muchas décadas después. Y actualmente algunas seguimos considerando ese “slogan” como cierto.

Más allá de publicidad y ventas de diamantes, creo que para comprometerse hay que tomar muy en serio la decisión de compartir tu vida con alguien, dar el siguiente paso si realmente lo sientes y no solo por los likes en Facebook o “lo que diga la gente”, así que aconsejo mirar menos el modelo de anillo y más el amor. ¡Sean felices! 


viernes, 29 de septiembre de 2017

Te vi en Tinder



 
La primera vez que escuché de esta app, fue por trabajo, tenía que hacer un contenido, decirle a la gente que si no tenía pareja el 14 de febrero, podría concretar una “cita” usando Tinder. Confieso que no entendía nada, menos el famoso match, así que la descargué, unos pantallazos, el contenido listo y no la volví a mirar. Meses después, soltera yo, dije “probemos”, y sí tenía su diversión, chicos buscando de todo, y algunos bastante bien parecidos. 

Sin embargo, he notado que hay toda una corriente sobre “te vi en tinder”, como si eso te convirtiera automáticamente en “sin valores”, “desesperada”, “promiscua”, no sé cómo calificarlo. Dos amigos me lo dijeron un par de veces, y súper fresca (como me conocen), respondí “y ¿cuál es el problema?, los gays buscan chicos, a mí me gustan también”, dije.

Pero la verdad, es que si ya “la sociedad” tenía un problema con las aplicaciones de “citas”, la llegada de Tinder le dio más prejuicios a sus pensamientos. Si le preguntas a tus amigos alrededor, ¿Cuántos lo usan?, no lo van a admitir, pero seguro ya han tenido más de una cita gracias a la app. Y al respecto creo que, como me dijo algún profesor de la universidad: “la tecnología no es buena ni mala, depende el uso que le des”, y eso es cierto. 

En una aplicación, nadie puede obligarte a hacer lo que no quieres, buscas amigos, quizá en Tinder no estén los chicos que quieran un millón de ellos, pero hay gente que por diversos intereses busca conocer a alguien. Como en la vida hay de todo, en Tinder hay de todo, el que tiene novia, pero quiere engañar, el que no se quiere comprometer, el que quiere algo casual, y también los que van en serio y “quieren ver qué pasa”, ah y claro el que se casó hace un mes, sí también hay (pero eso es para otro post). Existen también los que trabajan todo el tiempo, tienen amigos emparejados, y verguenza de ir a un bar a “hacer amigos”, entonces encuentran en la tecnología un medio para superar la timidez, ¿cuál es el problema?, es solo una herramienta más. 



Tiene su historia.
Como toda red moderna, se inició en una Universidad.  Sean Rad, JustinMateen, Jonathan Badeen y Ramón Denia, estudiantes de la Universidad del sur deCalifornia, empezaron a explorar una red social dedicada a las conexiones amorosas. Cuando algo gusta a los usuarios pronto las recomendaciones vuelan como la pólvora. Y no se equivocaron, en sus propias palabras "Tinder emula cómo las personas se encuentran en el mundo real, pero en una aplicación móvil que hace que la experiencia más divertida y fácil. Deslizar el dedo a la derecha es el equivalente digital a hacer contacto visual con alguien al otro lado de la habitación."

Así de fácil y simple, esta aplicación se convirtió en la preferida, sin cuestionarios, ni largas fichas, pones algunos datos y ya puedes empezar a entablar conversaciones con gente de todo el mundo.
Y aunque los números no son abundantes, sabemos que se encuentra en 196 países y en treinta idiomas. Y que cada día se logran casi 26 millones de conexiones, lo que hacen un total de 11.000 millones y hoy es la más descargada del App Store, superando a Netflix.

Así como han crecido sus descargas, también su fama de ser solo una app para encuentros casuales y al respecto siempre hay algo que decir.  María defiende que el cartel de “solo sexo” que se cuelga a Tinder es inmerecido. “Estoy muy cansada de que la gente piense que solo es para acabar en la cama. Me dicen: ‘Si buscas pareja, mejor métete en Meetic o eDarling’, pero yo tengo poco tiempo y no quiero rellenar cuestionarios. Tinder es más relajado, respondes o no respondes, apareces o no apareces. Cuanta menos importancia le das, menos te duele. No es un fracaso: es parte del juego. Ha habido chicos que han desaparecido y otros con los que he repetido y han querido más. En mi experiencia, también se busca pareja. Me he encontrado a muchos como yo: workaholics con todos sus amigos casados con hijos o emparejados”, precisa.  (Extráido de El País) 

Mis amigas me han dicho, “tú tienes suerte, a mí me habla puro raro”, y eso no lo sé, tengo amigos que conocí en aplicaciones, con los que conversamos a veces y hasta me permito bromear cuando empiezan una relación, también conocí a alguien que “quería enamorarme” (si cabe la palabra), pero no se dio y amigos como siempre. Y también he conocido gente interesante con ganas de tener una relación formal que quizá era muy formal para ese momento de mi vida, por eso tengo pruebas que hay de todo.

Creo que el loggearte en una app, no te da un título, eres libre de hacer con tus megas lo que quieras, pero eso sí siempre hay que tomar precauciones, de seguridad y también de las otras, ir con calma en el paso a paso, y buscar el contacto real, hay tantos filtros y tanta gente que oculta identidades que a veces realmente no sabes con quien hablas. 

Finalmente, estar seguro si es para ti, porque quizá eres de las que prefieren el contacto directo, no te sientes segura con tus fotos o no eres de tan virtual, entonces piénsalo. Quizá solo quieres mirar fotos y nunca encontrarte con nadie, Tinder también sirve para eso. Al final es solo una app para conectar y la idea es que así sea.

viernes, 2 de diciembre de 2016

A él no le gustas tanto




¿Qué pasa cuando te dicen que solo puedes cruzar la pista cuando el semáforo está en luz verde? Que si cruzas en rojo, algo malo podría pasar, si a pesar de esa advertencia, te lanzas a la pista, ¿es bajo tu responsabilidad o no?, y asumes las consecuencias. Entonces, ¿qué pasa si un chico te dice “no quiero una relación”? así, desde el principio y sin anestesia. Pero él te gusta justo para iniciar una, y tú aceptas porque piensas que algún día, podría cambiar de opinión y proponerte iniciar algo muy lindo. Lo claro es que hay un error en tu mente, o hay algo dentro de ti que nos dice que no entendiste el mensaje.



Las relaciones modernas dicen que las personas escapan del compromiso, que quieren conocerse, pasarla bien, ¿hay reglas? ¿Hay una delgada línea para no involucrarse? Yo no sé si exista un manual, pero sí creo que si una persona dice que no desea una relación, lo último que se le debe ocurrir al otro es justamente, “pensar en un futuro juntos”. Sin embargo, la teoría no siempre es parecida a la realidad, por eso trataré de exponer el tema, desde mi perspectiva de mujer que como tal, conoce el universo femenino, y quizá puede entender los líos que se hace alguien en la cabeza, cuando empieza “una relación libre”. 

Para empezar, como amante del cine, tengo dos películas que muestran claramente estos episodios, y para que no digan que solo es cosa de chicas, también hay para ellos. 


Simplemente no te quiere


 500 días con ella




Ambas películas son de mis favoritas, pero si bien en la primera la protagonista va descubriendo poco a poco los “signos” de los hombres y al final encuentra al “príncipe”, apelando “al no eres la regla, sino la excepción”. El caso de “500 días con ella”, si tiene mucho que ver con “las relaciones libres”, y ese momento cuando tú quieres presentarlo al mundo, y él solo dice “somos amigos”. En esta película el que sufre es él, sí por eso me gusta jajaja, aquí es (Joseph Gordon Levitt) quien no puede evitar enamorarse, a pesar que ella solo sentía un gusto por él y no quería una relación formal. 

Ahora bien, soy de la idea que si alguien te propone una relación de ese tipo, pues ya no valen las ilusiones o el presentarlo a las amigas (menos a los padres obvio). Es algo, de juntémonos un rato y ya, no hay mensajes de Buenos Días, o llamaditas interminables, porque lo más probable es que tu cerebro y tu corazón se acostumbren a todo eso, y créeme es EFIMERO. Esto es como un contrato (sí aunque suene feo), reglas claras, tipo hacemos esto, esto jamás pasará y todo, cosa que al pasar el tiempo no te pareces al chico de la película. El lloró, la extrañó y buscó consuelo, ella no quería una relación, y no contaré más para que vean la película, porque aunque duela decirlo el que quiere algo contigo: TE LO VA DECIR. Y aquí viene la otra película, cuando Alex le dice a la protagonista: “Si un hombre quiere verte lo hará, una vez llamé a 55 Loren Bells, antes de encontrar a la correcta”, (minuto 43). 

Ya bueno, no siempre ellos harán todo, pero si de algo nos damos cuenta las mujeres es cuando alguien nos mira con otros ojos, y si el chico que conoces te gusta pero el solo quiere sexo, no te involucres, aléjate, es mejor sola que con todos los recuerdos de alguien que solo quiso pasarla bien. Ojo, no está mal si tú estás en esa misma onda, disfruta, conoce, experimenta, pero no te creas el cuento de la Cenicienta o La Rosa de Guadalupe, en la vida real no hay vientito que valga, el que quiere quiere y el que no, pues se irá. La idea es tenerlo claro y si en algún momento empiezas a sentir, pues háblalo, exprésate y date cuenta cuál de las dos películas es la que más se parece a tu historia. 

PD: "Simplemente no te quiere" está en Netflix como "A él no le gustas tanto" y "500 días con ella" ingresó hace algún tiempo. Las dos son buenas opciones para disfrutar el fin de semana.

viernes, 11 de enero de 2013

AL PSICÓLOGO


Escribo este post, a pedido de algunos y porque las veces que he contado la pequeña historia, muchos han preguntado ¿es broma? Y con cara de sinceridad mezclada con sarcasmo les respondo: sí es verdad.

Y bueno yendo al grano empecemos por comentar, que si bien los hombres pueden usar mil excusas para dar por terminada una relación, yo no soporto que luego se manifiesten todos los meses para seguir chancando la herida, lo siento no soy masoquista. El caso es el siguiente, una relación se terminó o más bien el decidió terminarla y como persona normal a veces soy, acepté la decisión, le deseé lo mejor y quedamos en “buenos términos”.

Al mes  empezaron los mensaje de “te extraño, recuerdo los lindos momentos” y todas esas palabras cursis que te hacen olvidar por un momento que un día dijo: “creo que mejor terminamos”. Y en mi cabeza, las palabras sonaban como: “quiero fregarte para que no me olvides y no puedas engancharte con alguien más”. Que es lo que pienso de los chicos o chicas que terminan una relación y luego no quieren volver, pero ahí están.

La respuesta fue clara: “Hola, todo está bien, a veces nos toca aceptar las consecuencias de nuestros actos, si me extrañas poco a poco pasará. Que estés bien”. Si seguro parece que soy de hielo, pero la  verdad los arrepentimientos tardíos se me hacen más falsos que telenovela mexicana, lo siento.

Y la vida transcurrió en meses y meses, hasta que un día apareció otro mensaje: “Hola, ¿cómo estás? Aún te extraño, pero solo a veces y pensar que el 05 cumpliríamos 7 meses…”(los números no son exactos). En ese momento mi paciencia llegó al límite, si antes no le había dicho lo que pensaba, el momento había llegado.

Tomé el teléfono y contestó, no escribiré la conversación completa, pero lo importante fue esto y dije: “No sé qué problema tengas, yo espero que estés bien, pero por favor deja de mandar esos mensajitos de tanteo para ver si siento algo, te recuerdo que el que terminó la relación fuiste tú. Si aún tienes problemas con eso, puedes ir al psicólogo, quizá el pueda ayudarte a superarlo y no lo digo en broma, y bueno si no te gusta o te parece caro hay muchos libros de autoayuda, Walter Riso es de mis favoritos, y si no tienes nada interesante que contar, mejor no me digas nada”.

Él se sintió ofendido al parecer, pero yo pude decirle lo que pensaba hace meses, y como quien dice en buen cristiano que vaya a molestar a otra, si alguien decide salir de tu vida, luego no tiene que aparecer solo para intentar quebrar la tranquilidad que tienes (si es que la tienes).

No sé que opinen, siempre que lo cuento la gente se ríe, y en realidad me pregunto ¿por qué?. A veces la vida nos enseña a madurar y a veces los psicólogos o los libros de autoayuda pueden hacer su trabajo ¿no? Bueno es lo que pienso, desde ese momento los mensajes “amorosos” terminaron, yo sigo tranquila y feliz y él, pues no sé en que ande y por el momento, no me interesa. 

sábado, 17 de abril de 2010

MI SUEÑO HECHO REALIDAD

Tenía seis años y recién empezaba el colegio, lo veía en canal 4 y suspiraba porque como todas las chicas grandes, me encantaba su voz, su acento tan caribeño y su cabello largo. Siempre me he considerado una agrandada, y aunque lo lógico era estuviera pendiente del último capítulo de Candy, a mi me gustaba ver “Alcanzar una estrella 2”, apreciaba la música, los bailes, la historia, todo. Y tenía un hermano mayor que decía que era parecido a él, a Enrique José Martín Morales, el que ya era conocido como Ricky Martín.
Soñaba con él, con su música, y me derretía viendo las escenas de amor que protagonizaba con Sasha Sokol en dicha telenovela mexicana. Tiempo después una noticia llegó a mis oídos, la Feria del Hogar traía al chico de la melena y los sacos medio huachafones, iba a cantar en Lima, el viejo complejo de San Miguel se convertiría en el sueño esperado por muchas. Así que luego de muchos ruegos, súplicas a mi madre, me mandó a la feria, y así empezó todo, a disfrutar de ver a alguien cantando para mí y las miles de fans, acostumbrarme a pegar gritos desesperados por ver a una estrella un poco más cerca.
“Hace tres años que te miro, hace tres años yo era un niño, hace tres años pero ahora no es igual”. Esa era una de las tantas letras que cantaba como himno, era fan de Ricky Martín y veía cuanto especial pasaban por televisión, cantaba “Juego de ajedrez” y vivía enamorada de ese joven de que me llevaba 15 años, pero no importaba, en mi cuento de hadas él era el príncipe.
Tiempo después su carrera fue en ascenso, así llegó “María, tan caliente y fría”, como una admiradora de las baladas quedé enamorada de “Vuelve” y “A medio vivir”, pedía en navidad un cassette de Ricky Martín en lugar de la última barbie de moda. El era mi sueño dorado, y sus canciones aunque no me transportaban si me hacían sentir especial.
Así llego el 97, él seguía en mi mente y venía en gira al Jockey Club del Perú, no tenía idea de cuanto costaba una entrada, como niña caprichosa me atreví a pedir una entrada, mi papá cumplió mi sueño. Entonces con 11 años fui con mi mamá, el primer gran concierto de mi vida. Estaba un poco más delgado, con el cabello más claro, pero igual de lindo, era más famoso por la canción del mundial de Francia 98, y habló tanto de Latinoamérica, de Puerto Rico, era sincero, sencillo, me encantó.
Luego empezó a cantar en inglés y vinieron los rumores de homosexualidad, a mi no me importaba y aunque admito que su música no me gustaba como antes, pues el pop había dejado de lado a las baladas, seguía pensando que Ricky, además de talentoso era un chico con sentimientos sinceros. Lo empecé a seguir en twitter y cuando leí la reciente noticia, quizá no me sorprendió mucho pero si me pareció un gesto de valentía, y si tienen oportunidad de leer la carta la recomiendo, porque me parece que describe de una manera muy sencilla (creo yo), todo lo que sentía y que tenía guardado por ese momento.
Quizá no vuelva al Perú, y quizá no lo conozca pero me alegra saber que su revelación ayudará a muchas personas que se sienten así a enfrentar a esta sociedad cargada de prejuicios tontos, y donde algunos se preocupan más por el que dirán y no se dedican a ser felices. Ricky seguirás siendo el puertorriqueño que más me gusta, porque eres un caballero de los que ya no existen.