domingo, 17 de junio de 2018

A él le gustas, pero no tanto II



He retomado este tema que escribí hace unos años, pero que cada cierto tiempo toma vigencia cuando se abre una ventana de chat y en eso. ¿Oye tú crees que quiera algo más? Y entonces volvemos al principio, una vez más; alguien a quién le pidieron una relación libre, empezó a analizar “señales”. 

“Él es muy atento conmigo, y siempre me deja en mi casa”, usaré esta frase para empezar a describir lo que “un hombre educado” puede hacer por cualquier persona. Y aquí viene el nuevo cuento, ¿qué tipos de hombre conoces?, ¿machos?, ¿maleducados?, porque claro si estas acostumbrada a que te traen mal, conoces a un chico que hace la excepción y empiezas a poner la cara de Doña Florinda cuando veía a Jirafales.

¿Educación es amor?
No voy a describir los tipos de hombre, porque existen tantos y no los conozco todos, pero creo que podemos reconocer quien es un chico educado que se preocupa por el otro, de alguien que solo quiere un momento placentero contigo, pero que te ve como un objeto de quién obtendrá un beneficio y nada más. Hay que tener en cuenta, que por inteligencia emocional no podemos pensar que cada hombre que nos dice ¡Hola! Es un posible candidato a novio. No, eso no. 

Creo que todo parte de conocerlos y reconocer ¿qué queremos con él?, yo lo he visto desde un punto de vista marketero y siempre digo “hay que hacerle su FODA, la gente se ríe, pero es verdad. Es bueno, bueno ¿para qué?, ¿me gusta? ¿para qué me gusta?, hay que aceptarlo no todos son para lo mismo. Como la amistad, tienes amigas que aman la disco, otras que son para ir al karaoke, las de cine independiente, cada quien es distinto. Con los chicos es igual. 

Entrando en contexto de fútbol, ¿a quién le presentarías a tus padres? Yo al “Oreja” Flores de todas maneras, ninguno tiene más cara de bueno.  Pero si los vas conociendo, reconoces quién puede ser en tu vida, ¿tu mejor amigo?, el conocido con el que hablas de series de Netflix, el que te hace reír con muchos memes, el que merece tu confianza para iniciar una relación, el padre de tus hijos, el amor de tu vida. Todos son distintos, y si encuentras todo lo que quieres en uno, entonces ese es el indicado.

Cuestión de autoestima 
Pero volviendo al tema, si hay algo que me llama la atención y que tiene que ver con la autoestima femenina, es que cuando un hombre nos trata con educación (como debería ser) automáticamente empezamos a pensar cosas o buscar los partes de matrimonio y esto no es así. 



Hay chicos que respetan a todas las mujeres, y que independientemente que no tengan intención de casarse contigo, ni tener una relación, pueden ser amables y tener cortesías que quizá otros no han tenido. Es hora de fortalecer la autoestima y saber que merecemos algo más que un macho que solo piensa en él, no importa lo que quiera contigo, un hombre de verdad no tiene que tratarte mal, tiene que ser sincero y tratarte con respeto. Aquí se aplica, “soy culpable de lo que digo, no de lo que tú entiendas”. 

Si estas en una situación así, deja las señales, si te quiere enamorar lo hará, y sino también te darás cuenta. Lo importante es disfrutar lo que pase, si sientes que ya no es lo tuyo: comunícalo y no, ellos no son intérpretes, no hay que dar señales, aunque sea complicado siempre se puede decir “Mejor, lo dejamos aquí”.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Te vi en Tinder



 
La primera vez que escuché de esta app, fue por trabajo, tenía que hacer un contenido, decirle a la gente que si no tenía pareja el 14 de febrero, podría concretar una “cita” usando Tinder. Confieso que no entendía nada, menos el famoso match, así que la descargué, unos pantallazos, el contenido listo y no la volví a mirar. Meses después, soltera yo, dije “probemos”, y sí tenía su diversión, chicos buscando de todo, y algunos bastante bien parecidos. 

Sin embargo, he notado que hay toda una corriente sobre “te vi en tinder”, como si eso te convirtiera automáticamente en “sin valores”, “desesperada”, “promiscua”, no sé cómo calificarlo. Dos amigos me lo dijeron un par de veces, y súper fresca (como me conocen), respondí “y ¿cuál es el problema?, los gays buscan chicos, a mí me gustan también”, dije.

Pero la verdad, es que si ya “la sociedad” tenía un problema con las aplicaciones de “citas”, la llegada de Tinder le dio más prejuicios a sus pensamientos. Si le preguntas a tus amigos alrededor, ¿Cuántos lo usan?, no lo van a admitir, pero seguro ya han tenido más de una cita gracias a la app. Y al respecto creo que, como me dijo algún profesor de la universidad: “la tecnología no es buena ni mala, depende el uso que le des”, y eso es cierto. 

En una aplicación, nadie puede obligarte a hacer lo que no quieres, buscas amigos, quizá en Tinder no estén los chicos que quieran un millón de ellos, pero hay gente que por diversos intereses busca conocer a alguien. Como en la vida hay de todo, en Tinder hay de todo, el que tiene novia, pero quiere engañar, el que no se quiere comprometer, el que quiere algo casual, y también los que van en serio y “quieren ver qué pasa”, ah y claro el que se casó hace un mes, sí también hay (pero eso es para otro post). Existen también los que trabajan todo el tiempo, tienen amigos emparejados, y verguenza de ir a un bar a “hacer amigos”, entonces encuentran en la tecnología un medio para superar la timidez, ¿cuál es el problema?, es solo una herramienta más. 



Tiene su historia.
Como toda red moderna, se inició en una Universidad.  Sean Rad, JustinMateen, Jonathan Badeen y Ramón Denia, estudiantes de la Universidad del sur deCalifornia, empezaron a explorar una red social dedicada a las conexiones amorosas. Cuando algo gusta a los usuarios pronto las recomendaciones vuelan como la pólvora. Y no se equivocaron, en sus propias palabras "Tinder emula cómo las personas se encuentran en el mundo real, pero en una aplicación móvil que hace que la experiencia más divertida y fácil. Deslizar el dedo a la derecha es el equivalente digital a hacer contacto visual con alguien al otro lado de la habitación."

Así de fácil y simple, esta aplicación se convirtió en la preferida, sin cuestionarios, ni largas fichas, pones algunos datos y ya puedes empezar a entablar conversaciones con gente de todo el mundo.
Y aunque los números no son abundantes, sabemos que se encuentra en 196 países y en treinta idiomas. Y que cada día se logran casi 26 millones de conexiones, lo que hacen un total de 11.000 millones y hoy es la más descargada del App Store, superando a Netflix.

Así como han crecido sus descargas, también su fama de ser solo una app para encuentros casuales y al respecto siempre hay algo que decir.  María defiende que el cartel de “solo sexo” que se cuelga a Tinder es inmerecido. “Estoy muy cansada de que la gente piense que solo es para acabar en la cama. Me dicen: ‘Si buscas pareja, mejor métete en Meetic o eDarling’, pero yo tengo poco tiempo y no quiero rellenar cuestionarios. Tinder es más relajado, respondes o no respondes, apareces o no apareces. Cuanta menos importancia le das, menos te duele. No es un fracaso: es parte del juego. Ha habido chicos que han desaparecido y otros con los que he repetido y han querido más. En mi experiencia, también se busca pareja. Me he encontrado a muchos como yo: workaholics con todos sus amigos casados con hijos o emparejados”, precisa.  (Extráido de El País) 

Mis amigas me han dicho, “tú tienes suerte, a mí me habla puro raro”, y eso no lo sé, tengo amigos que conocí en aplicaciones, con los que conversamos a veces y hasta me permito bromear cuando empiezan una relación, también conocí a alguien que “quería enamorarme” (si cabe la palabra), pero no se dio y amigos como siempre. Y también he conocido gente interesante con ganas de tener una relación formal que quizá era muy formal para ese momento de mi vida, por eso tengo pruebas que hay de todo.

Creo que el loggearte en una app, no te da un título, eres libre de hacer con tus megas lo que quieras, pero eso sí siempre hay que tomar precauciones, de seguridad y también de las otras, ir con calma en el paso a paso, y buscar el contacto real, hay tantos filtros y tanta gente que oculta identidades que a veces realmente no sabes con quien hablas. 

Finalmente, estar seguro si es para ti, porque quizá eres de las que prefieren el contacto directo, no te sientes segura con tus fotos o no eres de tan virtual, entonces piénsalo. Quizá solo quieres mirar fotos y nunca encontrarte con nadie, Tinder también sirve para eso. Al final es solo una app para conectar y la idea es que así sea.

martes, 11 de julio de 2017

La huella de los ex



¿Cuántos hombres hay que conocer antes de hallar el correcto? ¿Hay un número? Pues a veces los ex, son esos fantasmas que aparecen de vez en cuando para recordarnos buenos momentos, malas decisiones o aguarnos un poco la fiesta. 



Y encuentro otra vez una película para hablar del tema, Ali es una chica que ha tenido muchas parejas y un día empieza a cuestionarse sobre el número de estas, pero además encuentra que muchos de sus ex han mejorado y ahora son hombres guapos, con futuro y que tienen relaciones sólidas con otras mujeres. Aquí se me escapa una pregunta ¿Qué sabes de tus ex? Los psicólogos dicen que hay que romper vínculos y que nada de recuerdos, pero Facebook que todo lo sabe, siempre admite esas búsquedas de gente que, aunque no sea tu amiga deja algunas fotos visibles para que tu curiosidad sea saciada de vez en cuando, y si además contamos con amigos en común puede que tengas información de primera mano. Si se casó, si tiene hijos, si sigue solo, si viajó, si engordó, en fin tantas cosas. 

Y aquí es donde nace otra pregunta, ¿es saludable tener información de tu ex?, ¿vale ser amigos? ¿Se puede? Creo que cuando recién terminas, es algo complicado ser amigos, pero luego de un tiempo pueden ser personas normales que se saludan o pueden conversar alguna vez, pero en materia de relaciones de pareja, es algo cerrado. 

Pero también es cierto, que si estamos solos la aparición de un ex, nos crea miles de expectativas sobre ¿qué hubiera pasado si?, ¿y si quiere volver? Y ahí vamos con una historia nueva, o parchada de algo que en un momento de tu vida fue importante, pero ahora ya no sirve. Y si debo decir que la experiencia me ha dicho, que las segundas oportunidades no sirven, que la gente no cambia y que hay que asumirlo. No sé si hay tipos de ex, pero puedo comentar sobre algunos tipos de chicos o sus actitudes. 

Una relación abierta. El que aparece porque quiere tener intimidad, no busca retomar la relación, solo quiere divertirse y es válido. Aquí no valen las ilusiones ni nada, al menos es bueno saberlo para evitar conflictos. Normalmente uno de los dos involucra sentimientos y todo acaba mal. 

Los que no dejan claro lo que quieren. Los que te hablan como cuando eran pareja, y se portan tiernos, pero no te piden retomar nada, solo están ahí. No quieren nada, solo juegan. 

Los que tienen una relación pero te recuerdan. Este tipo ya es el más fresco en mi opinión, tienen fotos del matrimonio, de los hijos, pero un día te escriben: “He estado pensando mucho en nosotros”, (solo vale reírse y huir). 

Los que marcan territorio. No está en sus planes volver a tener una relación, pero te mantienen en expectativa para que no te relaciones con otra persona, es un viejo truco. Escribe, salen, hay besos, quizá mucho más, pero jamás toca el tema de ustedes, porque no tienen ninguna intención. 

Ah me olvidaba, también están los que te bloquean, y hacen desaparecer tu rastro de la faz de la tierra y el internet, esos se alejan por su bien, y es lo mejor, para el olvido se necesita tiempo. Y algunos dicen que es porque sienten cosas, y prefieren evitar el contacto, me parece algo saludable. 

En general, creo que cualquiera sea la relación que mantienes con ellos, siempre debe ser en buenos términos por el respeto a una relación del pasado, el despecho, las frases y las indirectas están demás (es lo que creo), hay que reconocer los buenos momentos y asumir que el tiempo nos hará olvidar los malos ratos. Volviendo a la película, hay algunas leccione y buenos momentos, la recomiendo.

Y ¿tú? ¿Encontraste a tu ex en la lista? ¿Agregarías alguno?